La libertad en Marte
Te he divisado varias veces
de niño en sellos de correos, postales y libros
para terminar varias veces
por acercarme a tu Isla
y recorrerte por dentro
para concluir hablando de ti
aparecida ahora en el planeta Marte...
Tengo la ilusión de que algún día me hables,
de que pronuncies las palabras
que aprendí a leer acerca de ti en Inglés,
cuando de niño
cada tarde repetía la lección
a mi anciano profesor particular
que te conoció antes de mi
y a continuación escuchar
el discurso de Marco Antonio en la tumba de César...
La primera vez que te vi de cerca
imaginé que me decías algo
que cobrabas vida
y que contigo recorría al fin
un mundo desconocido...
Nunca te imaginé con los ojos vendados
ni ajena,
quizás porque no sé
qué puedes hacer en Marte,
un lugar tan lejano,
mientras tantas personas
sueñan que te levantas
que abandonas tu estructura de metal
y dejas de ser sólo americana
o de vivir en un planeta de Ciencia Ficción...
No puedo renunciar a tu imagen
ni a ti
ni a lo que verdaderamente significas
porque ya te dije que no creo que seas sólo americana
porque ni tan siquiera te construyeron allí,
por eso sé que terminarás
por hacerte real
y dejarás tu estructura de metal
y tu sitio habitual
para cobrar vida y caminar por otras tierras...,
me parecerá entonces,
que sales de mi libro
y que el discurso de Marco Antonio
también cobra vida
y no queda sólo en Inglés
en una obra de Shakeaspeare....
Leonel Capote Hernández
3 de agosto de 2015
La estatua de la libertad en el planeta Marte, obra de Nickolay Lamm